Se muestran los artículos pertenecientes a Marzo de 2006.
Bienvenido
Este blog está dedicado a la asignatura de Filosofía II de 2º de Bachillerato. Sus destinatarios son los alumnos del IES Turgalium de Trujillo, pero dado el carácter de la materia y también las características de internet puede tener algún interés para el resto de los estudiantes de Filosofía II de Extremadura.
La intención del blog es únicamente educativa, por lo que ni la propia página ni los distintos textos o las citas que se incluyan tienen un interés lucrativo de ningún tipo.
Esperamos que os sea útil a quienes tenéis que tratar de entender y memorizar unos contenidos que son prácticamente inabarcables en el periodo de un curso (quizá nunca lo sean).
¡Buena suerte! Seguimos por aquí.
Madurez académica.
Recordad que el examen de Selectividad es una prueba de “madurez.” Lo hemos repetido muchas veces en clase: ignoramos quién nos va a corregir el examen, no sabemos si preferirá “Tomás de Aquino” o el tratamiento de “santo Tomás,” sin embargo, lo que sabemos con certeza es que el corrector debe valorar la “madurez académica” de quien hace el examen de Selectividad. Os estáis presentando a una prueba para acceder al sistema universitario de uno de los países más desarrollados del mundo, lo cual no es cualquier cosa.
¿Qué consecuencias tiene esto? Podemos distinguir algunas: positivamente, esto implica que hay que conocer los contenidos mínimos del temario. Negativamente, que no se deben confundir los términos básicos (por ejemplo: teología y teleología) Algunos errores en la exposición de los contenidos pueden bajar mucho la nota porque le indican al corrector que en realidad no se sabe de lo que se está hablando, sino que se está repitiendo mecánicamente el resumen que hemos hecho del filósofo en cuestión.
Dentro de las consecuencias negativas hay un par de asuntos importantes que suelen ser motivo de queja (cada vez menos) cuando tienen el indeseado efecto de bajar la nota: la presentación y la ortografía. Es conocida la excusa del poco tiempo que hay para “acabar” el examen. Ante esto sólo cabe decir lo que también conocéis: todo el mundo tiene el mismo tiempo para “hacerlo.” Puede que alguien que sea calificado con un diez “acabe” antes que otro que obtenga un cinco. Otro argumento a favor de la ortografía es que es exigible que un universitario no sólo sepa expresarse con cierta elegancia, sino que escriba correctamente su lengua; por un lado, porque somos seres lingüísticos y el lenguaje es nuestra forma de habitar en el mundo y no pocas veces de defendernos en él. Por otro lado, porque una correcta expresión escrita generalmente significa que quien escribe es un buen lector; y por último, queridos alumnos, porque después de doce años de estudio tendríamos que haber aprendido a distinguir “echo” de “hecho.” Acerca de la presentación… es normal que se pida orden y limpieza en la presentación del escrito: el corrector no tiene por qué dejarse la vista para entender lo que pone, como tampoco debería encontrarse con tachones ni con asteriscos del tipo “construye tu propia aventura”
Página de la UEx sobre las PAU
Desde aquí podéis acceder la página de la Universidad de Extremadura donde se encuentra la información oficial de las PAU en Extremadura.
http://www.unex.es/unex/servicios/alumnado/funciones/selectividad/
Descartes, los animales y los autómatas.
Hemos visto en clase que Descartes consideraba que los animales eran “autómatas muy complejos” dado que carecían de mente (res cogitans.) Según esta concepción, los animales detectan el dolor como un mecanismo de supervivencia; si nos expresamos con términos informáticos, podría decirse que según Descartes los animales están programados para evitar ciertos estímulos que podrían poner en peligro su vida. El filósofo racionalista considera que su dolor físico no implica sufrimiento ya que esto sería un contenido mental, algo característico de la res cogitans. Este argumento es criticado por los defensores de las corrientes que piden derechos para algunos animales, como el Proyecto Gran Simio y la Deep ecology.
Algunos de vosotros preguntó en clase que cómo era posible que Descartes comparase a los animales con los autómatas, ya que parece que los robots son propios de nuestra época. Ya vimos que no es así. En Toledo hay una calle llamada la “calle del hombre de palo” debido a que -según algunos- por ella se paseaba un autómata de madera realizado por Juanelo Turriano, relojero de Carlos V, que “se paseaba ante el asombro y la perplejidad de la muchedumbre” de la calle toledana hasta que se caía, suponemos. Hay quien dice que esta historia es falsa, pero nos sirve para saber que en realidad la historia de los autómatas es más antigua de lo que suponemos. La pregunta que nos podríamos hacer es qué sucedería si construyésemos finalmente autómatas que fuesen como nosotros, ¿deberíamos dotarlos de derechos? Esta cuestión se plantea en la película de Ridley Scott, Blade Runner, basada en un libro titulado ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?de Philip K Dick (1928-1982)
No nos olvidamos de los derechos de los animales; la pregunta sigue abierta. Además de los artículos sobre el Proyecto Gran Simio y la Deep ecology podéis leer una entrevista interesante que apareció en El País el 16 de marzo del 2006 sobre el lenguaje de los chimpancés y una entrevista a Savater donde habla un poco del tema.
El tiempo y el espacio.
Hay un sempiterno asunto de queja en los exámenes que se condensa en un par de problemas: el tiempo y el espacio. Las famosas formas a priori de la sensibilidad kantiana son aquí algo mucho más palpable y se convierten en una refriega dialéctica en cuanto se ve que no da tiempo a acabar el examen o que nuestra forma de escribir no puede contenerse en tan pocos folios.
El hecho es que el examen de Filosofía II en Selectividad dura exactamente una hora y media y que los folios de los que disponéis son dos y medio, es decir, cinco caras. En 2º de Bachillerato hemos de prepararnos para este examen, por lo que es razonable que hagamos los exámenes tal como se plantean en Selectividad. No tendría sentido examinarse de Tintín o del Principito, por mucho que sean más entretenidos que el Discurso del método y que sin duda de ellos se puede extraer alguna reflexión interesante, pero los autores que se estudian no son esos y el tiempo y el espacio del que se dispone tampoco son los que a nosotros nos gustarían. ¿Por qué es así? Ignoro los pormenores de la decisión, pero creo que el motivo fundamental es que así se genera un marco que garantiza la igualdad de oportunidades: todo el mundo tiene el mismo tiempo y el mismo espacio. A ningún delantero de la liga se le ocurriría decirle al árbitro: “¡Por favor! ¡Déjenos quince minutos más, si somos mejores que ellos! … ¡Jolín! ¡Quince minutos más y seguro que ganamos!” Lo lógico es que el árbitro le respondiese: “No dudo que ustedes sean mejores que ellos, pero hay que demostrarlo en noventa minutos, no en los que ustedes necesiten.” Si no discutimos el reglamento de la liga (al menos en esta cuestión), quizá tampoco tenga mucho sentido criticar el de la Selectividad. Seguramente ni el uno ni el otro son los reglamentos óptimos, pero de momento son los que están vigentes y “con estos bueyes tenemos que arar.”
Criterios generales de corrección para las PAU.
Estos son los criterios generales de corrección que se siguen para los exámenes de Selectividad.
A. Calidad de expresión:
- corrección lingüística (ortografía, puntuación...)
- utilización correcta de términos técnicos.
- claridad y orden en la exposición.
B. Calidad del razonamiento:
a) análisis.
- captar la estructura formal.
- reconocimiento del significado de los términos.
b) síntesis:
- relaciones entre la temática y la pregunta.
- distinción entre ideas principales y subordinadas (conforme a la estructura del texto en cuestión)
C. Conocimiento de los contenidos conceptuales:
- complejidad del nivel de exposición.
Como veis, se pide lo que hemos dicho tantas veces en clase: limpieza, claridad del escrito, buena ortografía, coherencia en las ideas... Recordad el concepto clave: "madurez académica"

